lunes, 21 de enero de 2013

Una cabaña milenaria en las islas Chafarinas

Una cabaña milenaria en las islas Chafarinas 
Un equipo de científicos, en el que participan investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid, ha hallado frente a las costas de Marruecos un asentamiento humano de hace 6.500 años. El descubrimiento revela nuevos datos sobre los modos de vida en el Neolítico.

Un equipo multidisciplinar que realizaba excavaciones en el yacimiento de Zafrín, en las islas Chafarinas (archipiélago español al frente de las costas de Marruecos), descubrió los restos de un pequeño poblado de agricultores y ganaderos que fue ocupado de forma estacional durante el Neolítico, hace 6.500 años.

Los investigadores documentaron en este lugar una cabaña circular de tres metros de diámetro con un hogar central y numerosas evidencias de las actividades de subsistencia desarrolladas en su interior. El análisis de estos hallazgos aporta datos novedosos sobre las estrategias de subsistencia y la gestión de recursos que desarrollaron las primeras poblaciones de agricultores y ganaderos de la franja litoral norteafricana, región históricamente vinculada a las costas del sur de la Península Ibérica.

Los resultados fueron publicados en el Journal of Archaeological Science por investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), La Institución Milà y Fontanals (IMF) y el Instituto de Cultura Mediterránea (ICM).

Variedad de objetos

Dentro de la cabaña los investigadores pudieron reconocer una área donde se cocinaban alimentos y se procesaban abundantes moluscos recogidos en las inmediaciones, como percebes, lapas, mejillones, etc. En la zona exterior de la cabaña, cerca de la entrada, se documentaron numerosos molinos de piedra.

Para los investigadores es probable que se moliese allí el cereal, cuya presencia se documentó a través de análisis palinológicos (basados en la capacidad de polen y esporas para ser fosilizados).

También se encontraron abundantes restos de ovejas domésticas, cuya carne sería procesada en el mismo lugar. De hecho también se recuperaron en la zona dos herramientas líticas con huellas de uso que muestran que fueron empleadas para cortar carne.

En el asentamiento había también numerosos restos de vasijas cerámicas utilizadas para almacenar y consumir alimentos, además de multitud de herramientas de sílex y de otras materias primas como la radiolarita. Entre las herramientas destacan especialmente perforadores.

La combinación de la experimentación y el examen con microscopio electrónico de las huellas de uso de estos objetos ha permitido identificar las actividades que desarrollaron estas primeras comunidades de agricultores y ganaderos con ese instrumental: la caza (puntas de proyectil), el trabajo del hueso (para fabricar agujas, punzones, adornos), la madera y otras materias vegetales, así como otros materiales más duros.

Un archipiélago singular

El yacimiento de Zafrín se encuentra en las Islas Chafarinas. Estas forman un pequeño archipiélago a 3.5 kilómetros del Cabo de Agua (Marruecos). En la actualidad la islas no están habitadas, salvo por un pequeño contingente militar y un equipo de biólogos que estudian y ayudan a conservar el entorno natural privilegiado.

Estudios geológicos demuestran que las actuales islas Chafarinas estaban unidas al Cabo de Agua, formando una especie de tómbolo. Ello explicaría cómo pudo ocuparse un lugar donde no existe agua dulce, aunque sí abundantes recursos marinos (moluscos, pescado). La erosión del oleaje durante los últimos milenios acabó disolviendo la delgada lengua de tierra que unía las Chafarinas al continente, creando el pequeño archipiélago.

UAM_Gazette | SINC

jueves, 10 de enero de 2013

Los primeros 'Homo sapiens' tenían la frente parecida a la de los humanos actuales

Los primeros 'Homo sapiens' tenían la frente parecida a la de los humanos actuales
Un artículo publicado en la revista American Journal of Physical Anthropology describe por primera vez la geometría del hueso frontal en el género humano y cuantifica la forma de la curva de dicho hueso en poblaciones modernas y extintas para constatar que los primeros individuos de Homo sapiens ya tenían una forma de la frente parecida a la de los humanos actuales.

Emiliano Bruner, responsable del Grupo de Paleoneurobiología de Homínidos del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), acaba de presentar una serie de trabajos sobre su especialidad entre los que cabe destacar un estudio publicado en la revista American Journal of Physical Anthropology, en el que se describe por primera vez la geometría del hueso frontal en el género humano, y se cuantifica la forma de la curva de dicho hueso en poblaciones modernas y extintas.

De este artículo, en el que también han colaborado José Manuel de la Cuétara, del CENIEH, así como Sheela Athreya y Tarah Marks, del Departamento de Antropología de Texas A&M University, se desprende que los primeros y más antiguos individuos de Homo sapiens ya tenían una forma de la frente parecida a los humanos actuales. “Si bien nuestra especie se diferencia por tener una frente más redonda, hay cierto solapamiento con especies extintas, con lo cual el carácter puede que no sea siempre discriminante para reconocer la especie a la que pertenecen algunos individuos fósiles”, explica Bruner.

Evolución cerebral

Otro de sus trabajos publicados por el investigador en la revista japonesa Anthropological Science, en colaboración con Osbjorn Pearson, del Departamento de Antropología de la University of New Mexico, se describe la morfométrica del cráneo de Jebel Irhoud (Marruecos), datado en alrededor de 160.000 años.

Bruner ha participado además en el número especial que la revista Investigación y Ciencia dedicado a los orígenes de la mente humana, con el trabajo “La evolución cerebral de los homínidos”, en el que explica como las facultades cognitivas de nuestros antepasados pueden inferirse a partir de la anatomía de los cráneos fósiles.

CENIEH | SINC

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