sábado, 24 de septiembre de 2011

El genoma de un aborigen australiano aporta claves sobre las primeras migraciones

El genoma de un aborigen australiano aporta claves sobre las primeras migraciones
El genoma contenido en el mechón de pelo de un aborigen australiano ha puesto en duda las teorías más aceptadas sobre las primeras migraciones de África a Asia, al sugerir que no transcurrieron en una sola ola, sino en varias.

Según un estudio de la Universidad de Copenhague publicado en la revista Science, el aborigen australiano es el descendiente directo de los primeros exploradores que salieron del norte de África, hace entre 62.000 y 75.000 años.

Ésa es la principal información que aporta la primera secuencia completa del genoma del aborigen australiano, descifrada a partir de un mechón de pelo que data de principios del siglo XX y procede de la región australiana de Goldfields, donado a los científicos por un antropólogo británico.

El ADN de la secuencia carece de información genética de los australianos modernos, que descienden de europeos, algo que el equipo científico considera una muestra de que los antecesores de los aborígenes se desplazaron a través de Asia y llegaron a Australia en una primera ola migratoria, anterior a las restantes.

Mientras, "los antepasados de los europeos y asiáticos permanecían quietos en algún lugar de África o de Oriente Medio, esperando aún explorar el mundo", indicó el principal autor del estudio, el danés Eske Willerslev.

El hallazgo contradice la hipótesis sentada por científicos estadounidenses y europeos a principios de los años 90, según la cual el "homo sapiens" inició desde África una única ola migratoria que llegó a todos los continentes, a excepción de América.

En cambio, apunta el estudio, los antecesores de los aborígenes australianos se embarcaron en la aventura hacia Oceanía unos 24.000 años antes que los antecedentes de los actuales asiáticos.

"Los aborígenes australianos tienen probablemente una de las historias más antiguas de población establecida de forma fija fuera del África subsahariana", dijo Willerslev en el estudio.

Para llegar a esa conclusión, el equipo comparó la secuencia de genoma del aborigen con otras 79 procedentes de individuos de Asia, Europa y África.

Los científicos eligieron un mechón de pelo de cien años de antigüedad para evitar cualquier mezcla con los descendientes europeos, precisa el documento.

EFE

jueves, 15 de septiembre de 2011

Los neandertales ibéricos comían marisco hace 150.000 años

Los neandertales ibéricos comían marisco hace 150.000 años
Un equipo internacional con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto en Cueva Bajondillo, ubicada en Torremolinos (Málaga) que los Homo neanderthalensis ibéricos comían marisco hace 150.000 años El hallazgo, realizado en Cueva Bajondillo (Málaga), es el vestigio más antiguo de consumo de moluscos por parte de neandertales descubierto hasta el momento. Hasta ahora, los investigadores creían que las prácticas más antiguas de marisqueo las había realizado el Homo sapiens, según los descubrimientos realizados en el yacimiento de Pinnacle Point (Sudáfrica). El estudio aparece publicado en PLoS ONE.

El investigador del CSIC Francisco Jiménez Espejo: “Este descubrimiento sitúa a Cueva Bajondillo como el registro más antiguo de esta actividad en neandertales, ya que hasta ahora la prueba más arcaica localizada no superaba los 50.000 años. Pero no se queda en una cuestión de datación, ya que tiene importantes implicaciones para el conocimiento de la evolución humana.”.

“Muchos investigadores argumentan que el marisqueo es uno de los comportamientos que define a los humanos modernos y, en cierta medida, una ventaja adaptativa que permitió que el H. sapiens se expandiera. Pero esta investigación demuestra que, en el mismo momento, los H. sapiens del sur de África y los H. neanderthalensis asentados en el sur de la Península Ibérica, aprovechaban estos recursos”, destaca el investigador del CSIC.

Cueva Bajondillo cuenta con un registro compuesto por 19 estratos arqueológicos que supera los 150.000 años de antigüedad, En ella se han documentado hasta la fecha vestigios de asentamientos del Paleolítico medio, el Paleolítico superior, el Epipaleolítico y el Neolítico.

El trabajo, liderado por el profesor de la Universidad de Sevilla Miguel Cortés Sánchez, es fruto de una colaboración de investigadores portugueses, ingleses y japoneses. Para este trabajo de campo y su análisis posterior se han utilizado las técnicas más modernas de análisis del registro arqueológico (polen, dataciones, tafonomía, microestratigrafía sedimentaria, análisis isotópicos, etc.).

CSIC

martes, 13 de septiembre de 2011

Una niña neandertal en Pinilla del Valle

Una niña neandertal en Pinilla del Valle
Tenía dos años y medio. Medía menos de un metro. Era, posiblemente, una niña. Y pelirroja. Pertenecía a una comunidad neandertal, la especie previa del homo sapiens a la que todos hoy pertenecemos. Su rastro ha sido hallado en un calvero de la localidad serrana de Pinilla del Valle, a 90 kilómetros al norte de Madrid.

El individuo, de unos dos años y medio de edad, vivió hace más de 40.000 años y, aunque aún no se ha confirmado que su género fuese femenino, los científicos ya le han bautizado como "niña de Lozoya", en honor a este valle, del que se sospecha habría alojado un asentamiento estable de neandertales.

Concretamente, el descubrimiento se ha producido en el yacimiento denominado Cueva Des-cubierta, en el que también se han encontrado herramientas fabricadas en diversas piedras, como sílex o cuarzo, según ha detallado en la presentación de las conclusiones de la décima campaña de excavación uno de sus tres codirectores, Juan Luis Arsuaga.

Para este paleoantropólogo, "los neandertales debieron sentirse atraídos por el valle del Lozoya como por un imán", debido a la "abundantísima" fauna, de la que se han hallado restos de uros, leones, rinocerontes y osos pardos en las proximidades.

Los investigadores han subrayado que, aunque es pronto para confirmar la fecha, estiman que la niña vivió entre 40.000 y 50.000 años atrás y que, por el momento, se han encontrado restos humanos de otros dos individuos adultos que prueban la presencia de neandertales "clásicos" en este valle entre hace 250.000 y 40.000 años.

Con los datos obtenidos hasta ahora, los científicos han podido deducir que la niña de Lozoya midió menos de un metro y que fue rubia o pelirroja.

Además, las características del lugar en el que fue descubierta apuntan a que, probablemente, sus congéneres prepararon una sepultura y llevaron a cabo "algún tipo de ritual funerario", según el arqueólogo, director del Museo Arqueológico Regional y codirector del yacimiento, Enrique Baquerano.

Entre las posibles causas de su muerte, los científicos han citado la elevada mortalidad de los menores tras el destete -etapa en la que se encontraría la niña de Lozoya-, y la posibilidad de que su madre quedase embarazada de nuevo, algo que, según los expertos, ponía en riesgo la supervivencia del hijo anterior.

A la presentación de estos restos ha acudido también el vicepresidente y consejero de Cultura y Deporte de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, quien ha anunciado que el proceso de compra de los terrenos del Calvero de la Higuera está "casi completado", lo que permitirá abrir los yacimientos a visitas guiadas.

De cara al futuro, los científicos que trabajan en estos yacimientos intentarán responder a cuestiones como por qué los neandertales desaparecieron del valle del Lozoya, y proseguirán excavando en nuevos yacimientos muy próximos al de esta niña, situados en el complejo kárstico "Los Calveros".

De estas cuevas, el geólogo y codirector de los yacimientos, Alfredo Pérez-González, ha afirmado que aún se sabe poco, pero sus dimensiones de varias decenas de metros y la presencia de sedimentos y restos de fauna prometen nuevos descubrimientos.

EFE

domingo, 11 de septiembre de 2011

Enfermedades crónicas de los pobladores de Atapuerca

Enfermedades crónicas de los pobladores de Atapuerca
En Atapuerca, algunas historias médicas han esperado más de un 500.000 para salir a la luz. Pero, gracias a la labor de investigadores como Ana Gracia, responsable de Conservación del Centro Mixto de la Universidad Complutense de Madrid y el Instituto de Salud Carlos III y cuya labor ha estado ligada a la excavación desde hace casi 25 años, hoy en día sirven para esbozar un estudio epidemiológico de los antiguos pobladores de la sierra burgalesa.

La mayoría de los datos de los que se disponen hacen referencia a enfermedades crónicas, explica Gracia, porque otros trastornos no dejan un registro en el hueso y son más difíciles de rastrear.

En la mayoría de los casos no hay signos de infecciones, ni de señales que indiquen cómo fue la muerte, pero aun así, las 'huellas del pasado' permiten saber mucho de lo que tuvieron que sufrir estos homínidos.

"Por ejemplo, en los dientes se aprecian marcas claras que indican una ralentización del crecimiento", señala Gracia. Según sus palabras, estas marcas son una referencia clara del momento del destete, una transición sin duda traumática para quien dejaba de disponer de un alimento diario y pasaba a depender de la comida que estuviera disponible para el grupo.

La gingivitis, o inflamación de las encías, también era un trastorno común entre los 'homo heidelbergensis' que habitaron Atapuerca hace alrededor de 500.000 años, según las investigaciones llevadas a cabo hasta la fecha.

Uno de los primeros trabajos que salieron de la conocida 'Sima de los Huesos' -hace ya más de 30 años- describía la existencia de molares con surcos e incluso pequeños agujeros. El trabajo demostraba que las marcas se debían al uso sistemático de un objeto cilíndrico, lo que podría ser el primero de los palillos. "Es una evidencia indirecta de la existencia de inflamación de las encías, de una gingivitis que estos individuos intentaban aliviarse con un objeto externo", explica Gracia.

Sin duda, el caso que más ha marcado a esta investigadora en sus años de experiencia es el de 'Benjamina', la dueña de un cráneo hallado en 2001 con graves alteraciones morfológicas.

El estudio de sus características permitió 'diagnosticar' su problema como 'craneosinostosis', una enfermedad catalogada hoy en día como rara que provoca un retraso psicomotor en quienes la sufren.

"El cráneo era de un individuo de 10 años, por lo que sabemos que había tenido que recibir cuidados para poder vivir hasta entonces", señala Gracia. "Esto es una evidencia de comportamiento altruista y que no existe en el mundo animal", subraya esta especialista, quien recuerda que el 'bautizo' de Benjamina no es casual, ya que significa "la más querida en hebreo".

La historia de 'Elvis' también apoya esa solidaridad familiar o grupal tan antigua. "Sabemos que para mantener una posición erecta tenía que usar algún tipo de apoyo porque la pelvis que se conserva presenta graves anomalías", indica la investigadora, que ahora trabaja con 'Miguelón', un individuo que parece haber tenido una vida especialmente azarosa.

"Le pasó de todo. Tenía un crecimiento anómalo del maxilar, accesos de pus, sarro, gingivitis. Presentaba una salud de la cavidad oral muy precaria y creemos que pudo morir de una septicemia", comenta Gracia, que no deja de encontrar nuevos retos en su trabajo.

Cristina G. Lucio | ELMUNDO.es

viernes, 9 de septiembre de 2011

Hallan tres yacimientos nuevos de neandertales

El paleontólogo Juan Luis Arsuaga. EFE
El catedrático de paleontología en la Universidad Complutense de Madrid Juan Luis Arsuaga ha hallado, junto a su equipo de investigación, tres nuevos yacimientos de neandertales en el Valle de Lozoya (Madrid), donde llevan trabajando desde el año 2002.

Tras su ponencia en el XIX Seminario Bienal de la Real Sociedad Española de Historia Natural, que se ha inaugurado en el campus toledano de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), Arsuaga ha adelantado a Efe el nuevo descubrimiento, que será oficialmente presentado en rueda de prensa el próximo día 12 de septiembre.

Arsuaga, que además es codirector del Equipo de Investigaciones en los Yacimientos de la Sierra de Atapuerca (Burgos), ha explicado que a Efe que llevan nueve años trabajando en tres yacimientos que ya fueron descubiertos en el Valle de Lozoya, en los que han hallado restos de dientes de neandertales y rastros de tortugas mediterráneas y, sobre todo, de gamos.

Así, son ya seis yacimientos los que se han descubierto en esa zona, "algo que es muy importante porque en Madrid no se habían encontrado antes restos de neandertales", ha continuado Arsuaga.

Sobre la trascendencia de estos tres nuevos descubrimientos, Arsuaga ha reconocido que no supondrán una novedad para la línea evolutiva del ser humano, pero sí son interesantes para conocer más sobre las pautas sociales y el comportamiento de estos homínidos, como por ejemplo, la manera en que explotaban sus recursos.

Para este reconocido investigador, que cuenta con más de ochenta publicaciones, las características del hombre actual están más asociadas al medio social que al medio ecológico.

"Desde el pelo hasta nuestra vida sexual o nuestras capacidades abstractas" son consecuencia más directa del entorno social que del ecológico, lo que en el mundo académico se denomina "competencia social".

Como ha señalado el propio Arsuaga en su ponencia del XIX Seminario Bienal de la Real Sociedad Española de Historia Natural: "yo vengo aquí a plantear problemas, no soluciones".

Y ha desafiado a los asistentes a que investiguen cómo desaparecieron los neandertales del Valle de Lozoya porque él, de momento, no lo sabe.

EFE

jueves, 8 de septiembre de 2011

'Australopithecus sediba' podría ser la base del género 'Homo'

'Australopithecus sediba' podría ser la base del género 'Homo'
Cinco investigaciones, publicadas en la prestiogiosa revista 'Science', analizan varios aspectos de la morfología de los 'Australopithecus sediba' y concluyen que este homínido primitivo podría ser la base del género 'Homo' (que incluye a la especie humana 'Homo sapiens') en el árbol de la vida.

Además, uno de los estudios, dirigido por el investigador del Instituto de Evolución Humana de la Universidad de Witwatersrand en Johannesburgo, retrasa la edad de ambos ejemplares hasta hace casi dos millones de años (concretamente 1,977 millones de años). Este dato sitúa a esta especie antes que las apariciones más tempranas en el registro fósil de los 'Homo'. Los fósiles más antiguos del género que condujo hasta el ser humano moderno datan de hace 1,9 millones de años y corresponden con ejemplares de 'Homo habilis' y 'Homo rudolfensis', antecesores del ancestro humano indiscutible, el 'Homo erectus'.

Pero la edad más antigua de los fósiles de A. sediba indican que esta especie más antigua que los 'Homo' es un linaje diferente a partir del que podría haber evolucionado el 'Homo erectus', según indican los autores. "La edad es particularmente interesante porque está muy cerca del tiempo de la transición clave que dio lugar al género 'Homo'", aseguró Brooks Hanson, editor en jefe de la revista Science en la presentación de una teleconferencia de prensa con los investigadores.

"Por suspuesto, el retraso de la edad de los fósiles con respecto a la que ofrecimos cuando se presentó el descubrimiento de A. sediba postula a la especie como el mejor candidato para ser el ancestro que condujo hacia el surgimiento del género 'Homo'", aseguró Lee Berger, durante la teleconferencia.

Además, los nuevos detalles aportados en las diferentes investigaciones publicadas en Science sobre el cerebro, la pelvis, las manos y los pies de 'Australopithecus sediba' dejan claro que este antiguo pariente del ser humano tuvo varios rasgos modernos, parecidos a los humanos, al tiempo que mantiene algunas características muy primitivas. Esta naturaleza "mosaico" hace pensar a los investigadores que A.sediba es el mejor candidato para ser el ancestro del género 'Homo'.

Miguel G. Corral | ELMUNDO.es

martes, 6 de septiembre de 2011

Los 'Homo sapiens' se cruzaron en África con especies más primitivas

Michael F. Hammer
La genética está revolucionando la historia de la Humanidad: ahora ha revelado que todos los humanos modernos se cruzaron con especies más primitivas que dejaron su rastro en el ADN, una teoría que hasta hace no mucho era desechada por gran parte de los investigadores. Si en mayo de 2010 se descubría que los 'Homo sapiens' se hibridaron con los neandertales al salir de África, ahora un nuevo estudio ha descubierto que los que se quedaron en este continente también tuvieron descendencia con homínidos arcaicos, de quienes se desconoce la identidad.

Un grupo de biólogos norteamericanos, liderados por Michael F. Hammer, de la Universidad de Arizona, ha llegado a esta conclusión después de comparar varias regiones del ADN de indígenas del centro de África: en algunas de las poblaciones cerca del 2% de su material genético provendría de un ancestro con el que se reprodujeron sus antepasados hace unos 35.000 años. No se sabe la especie, pero sí que su rama evolutiva se había separado de la nuestra hace unos 700.000 años.

Los científicos se centraron en 61 regiones del ADN no codificado (lo que no son genes) de 16 individuos mandingas, 16 pigmeos baka de Camerún y nueve san (bosquimanos) sudafricanos, si bien también utilizaron muestras de otras étnias, como los dogón (Malí), los xhosa (Sudáfrica) o los mbuti (de República Democrática del Congo).

Partían de una pregunta sin respuesta: si los 'Homo sapiens' se hibridaron con los neandertales hace 60.000 años, dejándoles hasta un 4% de su ADN, y también hubo cruce con los denisovanos ¿no habría sucedido lo mismo en África? A fin de cuentas, se dijeron, allí podían haber convivido con muchas más especies primitivas durante decenas de miles de años. "El registro fósil indica que hay una gran variedad de homínidos de transición, con características modernas y arcaicas en un área que va de Marruecos a Sudáfrica", recuerdan en un artículo que publican en 'Proceedings of National Academy of Science' (PNAS).

Pero la respuesta no la encontraron en las bases de datos que existen sobre la genética de los pueblos africanos: por un lado, porque no habían tenido en cuenta las mutaciones causadas por la selección natural; y por otro, porque no había información sobre cazadores-recolectores, que son la mayor reserva de diversidad genética del planeta.

Una dificultad añadida es que en África es muy complicado, si no imposible, recuperar ADN de homínidos extintos, como ocurrió con los neandertales, debido a sus condiciones climáticas, muy cálidas.

Fue al analizar algunas secuencias genéticas del cromosoma 4 cuando descubrieron que la única explicación plausible para estos polimorfismos era que procedieran de un homínido arcaico. Además, mientras los pigmeos tienen el porcentaje más alto (un 3,6%) de una de las mutaciones, en otras les superan los bosquimanos (con un 11,9%) y los mbuti (un 14,8%). Precisamente, estos últimos son los que han vivido más aislados durante miles de años en las selvas congoleñas. "Toda esta información sugiere que África central fue el hogar de un homínido arcaico que se hibridó con los humanos modernos que vivían allí", aseguran los autores.

Rosa M. Tristán | ELMUNDO.es

jueves, 1 de septiembre de 2011

Las primeras herramientas talladas por un Homo erectus

Las primeras herramientas talladas por un Homo erectus. Nature
Un equipo de paleontólogos y geólogos de Francia y Estados Unidos ha descubierto cerca del Lago Turkana, en Kenia, un conjunto de herramientas de piedra que habrían sido realizadas por un ancestro humano, de la especie 'Homo erectus', hace 1,76 millones de años.

Los investigadores, que publican en 'Nature' el hallazgo, apuntan que serían 300.000 años más antiguas que otros utensilios fabricados con la misma técnica (denominada achelense) por esta especie de homínidos, para algunos expertos los primeros que fueron intrínsecamente humanos. Otros paleoantropólogos, no obstante, defienden que fueron los 'Homo habilis'.

Aunque con anterioridad una de las firmantes del trabajo, Helene Roche, de la Universidad de París Naterre, ya había publicado utensilios de unas fechas similares, estas nuevas piezas confirman que aquellos humanos, que se extendieron por Eurasia y África (allí también se les llama 'Homo ergaster') hace dos millones de años, eran capaces de modelar grandes piedras con forma de hacha y filos cortantes, los bifaces, si bien, dado su gran tamaño, no está claro para qué las utilizaban.

Las herramientas se encontraron a pocos kilómetros de donde el equipo de Richard Leakey localizó, en 1984, el esqueleto más completo conocido de un 'Homo erectus', bautizado como el 'Niño de Turkana'. Fue en el yacimiento de Kokiselei. Los geólogos, dirigidos por Christopeher J. Lepre, de la Universidad de Rutgers (EE.UU.), dataron los sedimentos en función de la polaridad magnética de la Tierra que había en aquel momento del pasado y era distinta a la actual.

De este modo determinaron que pertenecían a un momento llamado 'subcron de Olduvai', con una antigüedad de 1,76 millones de años, lo que según Lepre convierte a las piedras talladas en las más primitivas descubiertas de esa especie humana, la misma datación que previamente habían hecho para un cráneo encontrado en Koobi Fora, otro yacimiento cerca del lago Turkana.

Por otro lado, los investigadores destacan el hecho de que hubiera herramientas de dos tecnologías distintas (una más primitiva que otra) mezcladas, lo que podría significar que 'Homo habilis' y 'Homo erectus' vivieron en el mismo tiempo, o que los segundos utilizaba ambas, en función de sus necesidades.

Rosa M. Tristán | ELMUNDO.es

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