sábado, 19 de febrero de 2011

Las famosas huellas de Laetoli sufren un grave deterioro

Las famosas huellas de Laetoli
Las famosas huellas de Laetoli, que fueron hechas por un ancestro humano hace 3,6 millones de años en Tanzania, en el Valle del Rift, y son la primera prueba fósil del bipedismo de nuestros antepasados, están sufriendo un grave proceso de deterioro, pese a los intentos por su conservación que se realizaron hace 15 años.

El rastro de 70 huellas, que se cree que corresponden a un 'Australopithecus afarensis', fue encontrado en 1976 por el equipo de Mary Leakey. Las impresiones de los pies de tres individuos que caminaban erguidos habían quedado grabadas sobre cenizas volcánicas y una fina lluvia posterior las cubrió, conservándolas durante millones de años.

Tras su estudio, las huellas quedaron cubiertas de forma provisional, pero en 1995 se destaparon y se comprobó que estaban en mal estado: se habían comenzado a resquebrajar por las raíces de las acacias y otros arbustos de la región, situada a 45 kilómetros al sur de la Garganta de Olduvai.

El Instituto de Conservación Getty, de Estados Unidos, realizó entonces una consolidación de la zona, con nuevos materiales y productos químicos que, según aseguraron, garantizaba su conservación para la posteridad, al menos durante 50 años. Pero no ha sido así.

La iniciativa de sacarlas a la luz 15 años después de el primer intento de protección, surgió del presidente tanzano Jakaya Kikwete, que hace unas semanas mostró su deseo de conocer estas huellas únicas. Charles Musiba, director del proyecto Laetoli, decidió abrir un pequeño trozo de 3,5 metros, de los 27 metros totales, para cumplir el deseo del mandatario.

Tras comprobar que el trabajo de la Getty no ha dado resultado, Kikwete ha decidido que lo mejor es excavarlas totalmente y exponerlas, pero protegidas por el entorno de un museo en el que se controlen sus condiciones de humedad y temperatura, así como la invasión de la flora o la fauna de los alrededores. Se estima que estos trabajos de excavación durarán al menos dos años, dada la fragilidad del terreno volcánico en el que se encuentran.

Las huellas de Laetoli supusieron en su día un gran hallazgo para los estudiosos de la evolución humana, al retrasar hasta hace 3,6 millones de años el bipedismo, una característica de nuestra especie. Esta misma semana, acaba de probarse definitivamente con la aparición de un pie de 'A. Afarensis' en Hadar (Etiopía) que estos homínidos caminaban erguidos.

De su estudio se dedujo que aquellos lejanos ancestros, a los que pertenece el esqueleto bautizado como 'Lucy', tenían el dedo gordo de los pies y el arco como los humanos modernos. Se averiguó, también, que las huellas pertenecieron a dos individuos adultos y uno más pequeño, que caminaban dando un paseo, tranquilos. Algunos creen que iban de la mano, y pudiera tratarse de un grupo familiar.

Desde su hallazgo, hace 35 años, muy pocas personas han podido ver el original del rastro, algo que puede cambiar en el futuro.

Rosa M. Tristán | ELMUNDO.es

jueves, 17 de febrero de 2011

Usaban los cráneos de sus víctimas en el paleolítico

Usaban los cráneos de sus víctimas en el paleolítico
Científicos del Museo de Historia Natural de Londres analizaron los restos de tres personas descubiertos en una cueva en Cheddar Gorge, entre ellas un niño de tres años, que supuestamente fueron matados para prácticas de canibalismo.

Los huesos muestran cortes muy precisos destinados a extraer la máxima cantidad de carne de las víctimas, mientras que de los cráneos salieron cuencos de los que beber.

Los fragmentos, que los paleontólogos datan de hace 14.700 años, son, según se cree, los ejemplos más antiguos descubiertos hasta ahora de cuencos hechos de cráneos humanos y constituyen la primera evidencia de matanzas rituales en este país, según The Daily Telegraph.

Por aquella época, los humanos habían aprendido ya a enterrar a sus muertos, lo que significa que los restos descubiertos son resultado de prácticas caníbales.

"Por aquellos años, la vida era muy dura, comentó el profesor Chris Stringer, paleontólogo que ayudó a excavar los restos y agregó: "El canibalismo era seguramente un buen método para eliminar a grupos rivales y conseguir comida".

"Lo más siniestro es que esa gente eran cazadores-recolectores, muy parecidos a nosotros. Podían hacer herramientas y pintaban en las cuevas. Celebraban también enterramientos muy complejos para las personas a las que no devoraban. Trataban a sus muertos con reverencia", agregó el paleontólogo.

EFE

viernes, 11 de febrero de 2011

Hueso del pie de un Australopitecus como Lucy confirma que andaban erguidos

El hueso fósil. CAROL WARD / UNIVERSITY OF MISSOURI
El descubrimiento de un pequeño hueso del pie de un pariente de "Lucy", la Australopitecus afarensis más famosa de la historia, sugiere que estos homínidos tenían los pies rígidos y arqueados como los humanos, según un estudio publicado en Science.

Los Australopitecus afarensis vivieron entre 3,7 y 2,9 millones de años atrás y su sujeto más famoso es "Lucy", bautizada así porque cuando los científicos descubrieron su esqueleto escuchaban la canción de los Beattles "Lucy in the sky with diamods".

Su esqueleto reveló que "Lucy" caminaba erguida, aunque los investigadores han discutido durante años, si los afarensis sólo caminaban erguidos o también lo hacían de otras maneras.

Un problema clave en esta discusión ha sido que los científicos no han encontrado muchos huesos del pie para estudiar.

El profesor Carol Ward, del Departamento de Patología y Ciencias de la Anatomía de la Escuela de Medicina de la Universidad de Misuri, y sus colegas han encontrado la clave en este pequeño hueso, que hallaron casi en perfecto estado de conservación en la localidad de Hadar, en Etiopía.

El hueso es el cuarto "metatarsiano", uno de los huesos largos que conecta el dedo del pie a la base del pie, y han descubierto que tiene varias características similares a las del pie humano moderno, no como los de otros simios.

Mediante el análisis de la forma y otros detalles de este hueso, el doctor Ward y sus colegas concluyeron que en el pie del Australopitecus afarensis había un arco bien formado.

En otras palabras, eso significa que su pie debería haber sido lo suficientemente rígido para empujar el peso del cuerpo contra el suelo, pero también lo suficientemente flexible como para absorber los golpes de los objetos con los que un pie se encuentra al caminar.

Este fósil sugiere que los pies de los afarensis se habían transformado por completo para realizar acciones humanas, como caminar y correr erguido, dicen los autores.

"El desarrollo de pies arqueados fue un cambio fundamental hacia la condición humana, porque significaba renunciar a la capacidad de utilizar el dedo gordo del pie para agarrar las ramas, lo que indica que nuestros antepasados habían abandonado por fin la vida en los árboles para vivir en el suelo", explicó Ward.

Este descubrimiento podría cambiar la visión de los científicos de la evolución humana, aseguran sus autores.

EFE

lunes, 7 de febrero de 2011

El estudio de un hueso de la muñeca reafirma el inicio del bipedismo humano hace 4,2 millones de años

Los primeros homínidos caminaban erguidos pero con conductas arbóreas
El estudio del carpo de la muñeca en fósiles de diversos fósiles de 'Australopithecus' y primates actuales ha permitido a un equipo internacional liderado por el Instituto Catalán de Paleontología (ICP) fijar el inicio del bipedismo humano entre los 4,2 y los 3,5 millones de años.

La investigación, que publica la revista 'Folia Primatológica', se acerca al fenómeno del bipedismo a partir de una nueva estrategia, que es el estudio del desarrollo del hueso central de la muñeca, más desarrollado en el caso de las especies con conductas arbóreas.

Los paleontólogos han realizado tomografías computerizadas de alta resolución del hueso capitatum de primates actuales con homínidos fósiles de Kenia, lo que les ha permitido obtener modelos virtuales del desarrollo de los huesos de la muñeca en cada caso.

Por ello, los investigadores han constado que las especies con comportamientos arbóreos redirigen constantemente la fuerza hacia el hueso central, mientras que las especies terrestres y bípedas sitúan esta fuerza hacia la zona del pulgar.

El análisis del hueso carpo del 'Australophitecus anamensis' hallado en Kanapoi (Kenia) hace 4,2 millones de años concluye que esa especie presenta una morfología clara en las extremidades inferiores que indica que ya practicaban el bipedismo terrestre, aunque al mismo tiempo seguía "conductas arbóreas".

En cambio, los fósiles del 'Australophitecus afarensis' de hace 3,5 millones de años han constatado que éste ya no trepaba a los árboles, lo que refuerza la hipótesis de que la consolidación de los ancestros humanos en el suelo se dio hace entre 4,2 y 3,5 millones de años.

EUROPA PRESS

domingo, 6 de febrero de 2011

El cerebro humano más pequeño desde hace 30.000 años

El cerebro humano más pequeño desde hace 30.000 años
El cerebro humano se ha empequeñecido desde hace 30.000 años, un fenómeno intrigante para los antropólogos, que en su mayoría ven en ello un efecto de la evolución hacia sociedades más complejas, según trabajos recientes.

En ese período, el volumen medio del cerebro del hombre moderno, el Homo sapiens, disminuyó alrededor de un 10% -de 1.500 a 1.359 centímetros cúbicos-, el equivalente de una pelota de tenis.

El cerebro de las mujeres, más pequeño que el de los hombres, conoció proporcionalmente la misma disminución.

Estas mediciones fueron establecidas a partir de cráneos hallados en Europa, Oriente Medio y Asia, cuenta el antropólogo John Hawks, de la Universidad de Michigan (norte de Estados Unidos). "Yo diría que ha sido una gran reducción en un breve período evolutivo", declaró en una reciente entrevista a la revista Discover.

Según los antropólogos, esta disminución no es tan sorprendente en la medida en que cuanto más músculo, más materia gris hace falta para controlar ese cuerpo.

El hombre de Neandertal, 'primo' del hombre moderno, desaparecido hace 30.000 años por razones aún oscuras, era más corpulento y tenía un cerebro mayor. El hombre de Cromagnon, que hizo las pinturas rupestres de la gruta de Lascaux (Francia) hace unos 17.000 años, era el Homo sapiens dotado del cerebro más grande. También era más fuerte que sus actuales descendientes.

Esos rasgos eran necesarios para sobrevivir en un entorno hostil, explica David Geary, profesor de psicología en la Universidad de Missouri y autor de varios trabajos sobre el desarrollo del cerebro humano a lo largo de la evolución.

Partiendo de esa constatación, este investigador estudió la evolución del tamaño del cráneo entre hace 1,9 millones de años y 10.000 años, a medida que nuestros ancestros fueron viviendo en un entorno social más complejo.

David Geary parte del principio de que cuanto mayor es la concentración humana, más intercambios hay entre los grupos, mayor es la división del trabajo y más ricas y variadas son las interacciones entre los individuos. También ha constatado que el tamaño del cerebro disminuye cuando la densidad de población aumenta.

"Con la emergencia de sociedades más complejas, el cerebro humano se ha empequeñecido porque los individuos ya no necesitan ser tan inteligentes para sobrevivir; los demás los ayudan", explica David Geary a la AFP.

Esta reducción del cerebro no significa que los hombres modernos tengan menos capacidades intelectuales que sus ancestros, sino que han desarrollado formas de inteligencia más sofisticadas, explica por su lado Brian Hare, profesor adjunto de antropología en la Universidad Duke, en Carolina del Norte.

Según él, existe un paralelismo similar entre los animales domesticados y los salvajes. Así, el perro-lobo tiene un cerebro más pequeño que el del lobo, pero es más inteligente y sofisticado, porque comprende los gestos de comunicación de los hombres.

Lo que demuestra que "no hay correlación estrecha entre el tamaño del cerebro y el cociente intelectual", que se define sobre todo por la capacidad de inducir y crear, dice Brian Hare, interrogado por la AFP. El científico cita el ejemplo de los chimpancés, agresivos y dominadores, dotados de un cerebro mayor que el de los bonobos, considerados más "civilizados", puesto que recurren a la simulación del acto sexual o el apareamiento para resolver los conflictos.

"Los humanos son a la vez chimpancés y bonobos", nuestros "primos" más cercanos, dice el investigador, que con ironía espera que "el lado bonobo gane en la evolución por el bien de todos".

Por Jean-Louis Santini | AFP

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