viernes, 17 de septiembre de 2010

La variante simia del VIH podría tener más de 10.000 años

La isla en la que se realizó el estudio. Paul T. Telfer/Science AAASLa variante simia del VIH podría tener más de 10.000 años de antigüedad, según un estudio de la Universidad de Arizona en Tucson (Estados Unidos) que se publica en la revista Science. Los investigadores han descubierto que el virus de la inmunodeficiencia simia (VIS), la versión en simios del VIH, infectó a los monos de la isla Bioko, en Africa Occidental, antes de que la isla se aislara al subir el nivel del mar, hace entre 10.000 y 12.000 años.

Esta edad relativamente antigua es coherente con el hecho de que el VIS es muy común entre los simios y monos africanos y con el descubrimiento reciente de virus relacionados en los genomas de los lemures. En contraste, los métodos de reloj molecular' para calcular la edad del virus basada en su tasa de mutación han estimado que el virus surgió hace sólo unos siglos.

Los investigadores, dirigidos por Michael Worobey, examinaron muestras de carne de caza de los primates salvajes de Bioko en busca de evidencias del virus. Descubrieron el virus en cuatro de seis especies y cada linaje de VIS de Bioko comparte ancestros con un virus continental descubierto en un mono del mismo género.

Según los científicos, el virus probablemente estaba presente cuando la Isla Bioko estaba conectada con el continente al final de la época del Pleistoceno. Estos cuatro linajes de VIS eran genéticamente diversos, lo que indica que la edad del VIS es mucho mayor de lo que se infería.

Los autores añaden que, aunque aceptan las estimaciones actuales sobre la edad del VIS, la posibilidad de una historia más antigua de la asumida para el VIH debería investigarse en mayor profundidad.

EUROPA PRESS

sábado, 11 de septiembre de 2010

Nuevas tesis sobre Orce describen el entorno ecológico de Europa hace 1,5 millones de años

Nuevas tesis sobre Orce describen el entorno ecológico de Europa hace 1,5 millones de añosConocer cómo fue el entorno ecológico que acogió las primeras dispersiones humanas fuera del continente africano sigue siendo un gran reto científico y supone el objetivo central de dos nuevas tesis doctorales sobre los yacimientos de Orce (Granada) que desvelan datos clave del clima, vegetación y fauna de la zona hace entre 1,3 y 1,6 millones de años.

La primera de las tesis, de Sergio Ros, constata que las cuencas de Guadix-Baza y de Granada contienen uno de los mejores registros de mamíferos continentales del Plio-Pleistoceno de Europa. En estas cuencas se han descrito más de 500 fósiles procedentes de más de una veintena de yacimientos fósiles con presencia de mamíferos ungulados de gran tamaño, como mastodontes y elefantes, de los que se han documentado hasta seis especies distintas, según informó el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (Iphes).

Por su parte, la tesis de María Patrocinio Espigares, ha revelado cómo era el escenario ecológico durante el Villafranquiense superior en el sur de Europa. Para ello, se han analizado los agentes que propician la acumulación de restos y las características paleobiológicas de los grandes mamíferos localizados en Venta Micena hace 1,6 millones de año.

De momento, con su trabajo, la investigadora ha detectado un escenario ecológico según el cual Venta Micena representa el borde del lago que existía en la subcuenca de Baza hace 1,6 millones de años.

Además, las especies de macro y micromamíferos indican un ambiente templado, con una pluviosidad más elevada que la actual, con zonas de pradera arbolada y otras boscosas vinculadas a regiones con elevada presencia de agua.

Este borde de lago estaba poblado por abundantes especies de herbívoros: elefantes, rinocerontes, caballos, hipopótamos, seis especies de bóvidos, que eran cazados por los carnívoros, fundamentalmente dos especies de tigres de dientes de sable, Homotherium latidens y Megantereon whitei, aunque también se ha identificado la presencia de un oso, tres cánidos, varios mustélidos y un vivérrido.

Estos depredadores generaban abundante carroña que era aprovechada por la hiena gigante Pachycrocuta brevirostris, verdadera protagonista de este yacimiento, ya que el origen de esta acumulación ósea se ha atribuido a su comportamiento acumulador; además, un gran número de fósiles muestran evidencias de modificación producida por la dentición de estos carnívoros, en su mayor parte como consecuencia de la fracturación para extraer la médula ósea.

Por su parte, Fuente Nueva-3 (1,3 millones de años) representa una zona de charcas vinculadas a una surgencia natural, mientras que Barranco León (1,4 millones de años) se localiza en un paleocanal.

La sustitución en estos yacimientos de algunas especies comedoras de hojas por otras de alimentación mixta y más herbívora indica cambios medioambientales con respecto a Venta Micena, con una estepización de la zona y sustitución de ambientes forestados por otros más abiertos, generalmente con un clima más frío.

La asociación faunística en ambos yacimientos es muy similar a la de Venta Micena, sin embargo, y a diferencia del anterior, en estas dos localidades, Fuente Nueva-3 y Barranco León, se ha identificado la presencia de Homo, documentada a través de un abundante registro de industrias líticas, así como evidencias de modificación ósea (presencia de marcas de corte y estigmas de fracturación por percusión).

Los datos obtenidos de los diferentes análisis indican que el escenario más probable para estos dos yacimientos es el de un lugar próximo a la zona de matanza ('near kill site').

Según estos estudios, los homínidos accederían de forma puntual a la zona de caza de los grandes carnívoros, transportando los cadáveres o algunas partes de ellos hasta estas zonas más protegidas, probablemente por una vegetación más densa vinculada a la presencia de masas de agua, y allí seleccionarían y procesarían las porciones que posteriormente serían transportadas hasta su zona de hábitat.

EUROPA PRESS

martes, 7 de septiembre de 2010

Calculada la antigüedad de la Eva mitocondrial

Calculada la antigüedad de la Eva mitocondrialEspecialistas en estadística han calculado que la madre de todos los seres humanos, la llamada «Eva mitocondrial» (mtEve) habría vivido en la Tierra hace alrededor de 200.000 años. El equipo de científicos, procedentes de Polonia y Estados Unidos, basan esta estimación en el examen estadístico más exhaustivo que se haya realizado hasta ahora abarcando modelos genéticos y suposiciones acerca de la proliferación y las migraciones de los humanos. En Theoretical Population Biology se ha publicado un artículo acerca de este trabajo.

El estudio estuvo a cargo del Dr. Krzysztof Cyran, de la Universidad Tecnológica de Silesia, en Gliwice (Polonia), y del Dr. Marek Kimmel, de la Universidad Rice (Estados Unidos). Estos estadísticos compararon diez modelos genéticos humanos para ubicar en el tiempo la existencia de mtEve basándose en un conjunto de suposiciones sobre la migración y propagación de los seres humanos por el planeta.

En el artículo definen mtEve como la «raíz de los polimorfismos mitocondriales de los humanos modernos, de acuerdo con el ADN (ácido desoxirribonucleico) de humano y fósiles de neandertales».

Las mitocondrias son orgánulos diminutos del citoplasma de las células que producen energía. Todos los linajes mitocondriales son maternos, ya que el genoma mitocondrial de cada ser humano es heredado de la madre.

Este genoma se emplea en estudios científicos para analizar la relación que existe entre un humano y otro. Al tener 37 genes que rara vez cambian, las mitocondrias son una alternativa mucho más sencilla que el tener que comparar los cerca de 20.000 genes que contiene el genoma humano.

Así pues, el cálculo de la edad correcta del antepasado materno original del ser humano sirve a la comunidad científica para conocer mejor su pasado por medio de procesos genéticos determinantes en la incidencia de enfermedades, procesos como las mutaciones y la selección.

«Por eso nos interesan los patrones de la variabilidad genética en general», explicó el Dr. Kimmel. «Revisten una gran importancia para la medicina.»

Un análisis de los perfiles genéticos de donantes de sangre aleatorios permite averiguar su grado de parentesco. La clave para calcular la edad de mtEve radica en convertir las mediciones del parentesco de dichos donantes en unidades de tiempo.

Según el Dr. Cyran, hay que interpretar las diferencias entre las secuencias genéticas para determinar cómo evolucionaron a lo largo de la historia. «Y esa evolución depende del modelo de evolución empleado», explicó. «Así, por ejemplo, ¿con qué frecuencia se producen mutaciones genéticas? Y esa frecuencia de cambios, ¿es uniforme en el tiempo? ¿Y qué hay del proceso de pérdida aleatoria de variantes genéticas, la denominada deriva genética?»

Las respuestas a estas cuestiones clave adoptan la forma de coeficientes (constantes numéricas) en cada uno de los diez modelos cubiertos por el Dr. Cyran y el Dr. Kimmel y se suman a la ecuación para determinar la edad de mtEve.

«Observamos que todos los modelos que explicaban el tamaño poblacional aleatorio (como los procesos de ramificación divergentes) deparaban estimaciones similares», indicó el Dr. Kimmel. «Lo cual es tranquilizador, porque indica que afinar las suposiciones del modelo, pasado cierto punto, no es tan importante en el conjunto.»

El Dr. Kimmel añadió que sus hallazgos y los del Dr. Cyran ponen de relieve la importancia de plantearse la naturaleza aleatoria de procesos poblacionales tales como el crecimiento y la extinción. «Los modelos clásicos deterministas, entre ellos algunos aplicados anteriormente para calcular la antigüedad de mtEve, no explican a la perfección estos procesos aleatorios.»

CORDIS

lunes, 6 de septiembre de 2010

Descubren en Atapuerca que el canibalismo era habitual hace 800.000 años

Descubren en Atapuerca que el canibalismo era habitual hace 800.000 añosEl estudio paleontológico de los restos recogidos del yacimiento de Atapuerca (Burgos), ha permitido demostrar que el hombre practicaba el canibalismo de forma habitual hace 800.000 años.

La investigación, realizada por diversos miembros del Instituto Catalán de Paleoecogía Humana y Evolución Social (Iphes) y publicada en la revista Current Anthropology, parte del descubrimiento en las campañas arqueológicas de 1994 y 1996 de restos humanos de una nueva especie bautizada como 'Homo Antecesor'. El equipo científico observó entonces evidencias de prácticas antropofágicas en los huesos encontrados.

Lo que determina el nuevo descubrimiento es el canibalismo como práctica habitual, y lo hace teniendo en cuenta fósiles encontrados en 2003 en diversos subniveles del mismo yacimiento, pero de la misma antigüedad. "Nos encontramos ante el caso de canibalismo cultural más antiguo conocido hasta el momento", aseguran en la página web del Instituto.

El artículo, publicado bajo el título Cultural Cannibalism as Paleoeconomic System in the European Lower Pleistocene explica que los huesos de un niño mostraban marcas de cortes practicados con herramientas líticas --de piedra--. "El análisis de los restos craniales y postcraniales de Homo Antecesor ha permitido identificar diversas alteraciones de origen antrópico -marcas de cortes y fracturas de huesos-", ha afirmado Isabel Cáceres del Iphes.

La especialista ha añadido que "estos fósiles no muestran una distribución específica, ya que aparecen mezclados con instrumentos líticos y huesos de otros animales, como ciervos, caballos o rinocerontes. Ambos tipos de restos muestran modelos de provecho y patrones de carnicería similares".

EUROPA PRESS

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