domingo, 21 de febrero de 2010

Una siesta fortalece el funcionamiento cerebral

Una siesta fortalece el funcionamiento cerebralUna siesta a mitad de jornada fortalece el funcionamiento cerebral, según sugiere un estudio de la Universidad de California en Berkeley. El trabajo se ha hecho público durante la reunión anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAS, según sus siglas en inglés) que se celebra estos días en San Diego (Estados Unidos).

La investigación muestra que una siesta de una hora puede fortalecer y restablecer en gran medida el funcionamiento cerebral. Los descubrimientos también sugieren que una programación bifásica del sueño no sólo refresca la mente sino que también puede enriquecerla. Por el contrario, los resultados sugieren que cuantas más horas está despierta una persona más se aletarga su mente.

Estos descubrimientos apoyan datos previos de los mismos investigadores de que las noches en vela disminuyen la capacidad para retener nuevos datos en casi un 40 por ciento debido a la desactivación de regiones del cerebro durante la deprivación de sueño.

"El sueño no sólo arregla el mal de una vigilia prolongada sino que, a un nivel neurocognitivo, te mueve hacia donde estabas antes de tomar una siesta", explica Matthew Walker, director de estos estudios.

En el estudio actual se dividió a 39 adultos jóvenes sanos en dos grupos, quienes dormían una siesta y quienes no. A mitad de jornada, todos los participantes pasaban por una tarea de aprendizaje que activaba el hipocampo, una región del cerebro que ayuda a almacenar recuerdos basados en hechos. Ambos grupos realizaron la prueba a niveles comparables.

A las dos de la tarde, el grupo de participantes que hizo la siesta durmió durante 90 minutos mientras que el otro permaneció despierto. Más tarde, a las seis de la tarde, todos ellos realizaron una nueva ronda de ejercicios de aprendizaje. Los que habían permanecido despiertos todo el día tuvieron un peor aprendizaje en contraste con aquellos que durmieron que realizaron la prueba mejor y aumentaron su capacidad para aprender.

Walker apunta que estos descubrimientos refuerzan la hipótesis de los investigadores de que el sueño es necesario para limpiar lo almacenado en la memoria a corto plazo del cerebro y dejar paso a nueva información.

En este trabajo los investigadores han descubierto que este proceso de refrescamiento de la memoria se produce cuando quienes duermen la siesta se encuentran en una fase específica del sueño.

Las pruebas del electroencefalograma, que miden la actividad eléctrica en el cerebro, indicaron que esta capacidad está asociada con la fase 2 del sueño no REM, que tiene lugar entre el sueño profundo (no REM) y el estado conocido como de Movimientos Oculares Rápidos (REM, según sus siglas en inglés).

Walker añade que se desconocía el propósito de esta fase del sueño y que los nuevos resultados ofrecen evidencias de por qué los humanos pasan casi la mitad de sus horas de sueño en la Fase 2, no REM.

"No creo que la Madre Naturaleza nos haga emplear el 50 por ciento de la noche pasando de una fase del sueño a otra sin razón aparente. El sueño es algo complicado. Actúa localmente para proporcionarnos lo que necesitamos", concluye Walker.

EUROPA PRESS

sábado, 20 de febrero de 2010

Los virus ayudaron a cambiar el curso de la evolución humana

Los virus ayudaron a cambiar el curso de la evolución humanaCientíficos italianos han encontrado evidencias de cómo los virus ayudaron a cambiar el curso de la evolución humana y estiman que su descubrimiento podría ayudar en el diseño de medicinas y vacunas.

Así, encontraron 400 mutaciones distintas en 129 genes que juegan un papel en el riesgo de las personas de coger un virus y averiguaron que también esto podría ayudar a explicar por qué algunas personas pasan por la época de gripe indemnes mientras otros parece que captura cada virus que está a su alrededor.

Investigadores del Instituto Científico IRCCS, de la Universidad de Milán y la Politécnica de Milán (Italia) analizaron el genoma de 52 poblaciones de distintas partes del mundo ante la exposición de un amplio rango de virus a lo largo de 200.000 años de evolución humana.

Los científicos, cuyo trabajo ha sido publicado en la revista de la 'Biblioteca Pública de Ciencia PLoS Genetics' se centró en lugares donde el clima ha propiciado condiciones favorables a los virus, tales como las regiones de África cálidas o húmedas.

No es ningún secreto que los virus han afectado al mapa genético humano, ya que algunos estudios han descubierto que el 8 por ciento del genoma está realizado a partir de los llamados retrovirus endógenos, que incorporan su código genético en el del ser humano.

Los investigadores italianos investigaron a través del genoma para poner de manifiesto las infecciones y relacionarlas con las variaciones genéticas, un método que pensaron sería una buen manera para encontrar genes relacionados con virus. Así, encontraron más mutaciones de genes donde las poblaciones habían sido infectadas por numerosos virus distintos.

"Encontramos que estos genes han sido seleccionados, y desde este concepto, podemos extrapolar que muchos de estos genes podrían hacerle a usted más o menos susceptible a los virus", dijo la directora de la investigación, Manuela Sironi.

Además, subrayó que el trabajo está aún en una fase "muy preliminar" y que se necesitaría ser replicado por otros y testado en laboratorio. Igualmente, señaló que un método similar al que su equipo utilizó podría ser empleado para encontrar genes que estimulen o corten el riesgo de infecciones de otros bichos como las bacterias.

Reuters/EP

Los neandertales comían 'de tapas' en la cama

La zona de descanso en Abric Romaní. | Foto: Gerard Campeny / IPHESLos neandertales que habitaron en el yacimiento de Abric Romaní, en Barcelona, no sólo tenían organizado su hogar para que fuera lo más cómodo posible, sino que también lo hacían con la intendencia, y guardaban los restos de las comidas para tomarse 'unas tapas' de forma independiente a la comida.

Estas son algunas de las conclusiones a las que han llegado los investigadores del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES), tras la campaña del último verano en el municipio de Capellanes, donde se encuentra el yacimiento.

Los investigadores han descubierto que los neandertales que, hace 55.000 años, habitaron en este abrigo tenían una considerable complejidad organizativa: dividían el espacio según las zonas de uso. De hecho, tenían un área destinada únicamente como dormitorio de descanso, que era la más interior y, por tanto, más protegida. Se trata de un tipo de habitación que, hasta ahora, sólo se había documentado en los 'Homo sapiens'.

Rosa M. Tristán | Artículo completo en ELMUNDO.es

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